Cinco avenidas de Buenos Aires para pasear
Caminar por la avenida 9 de julio y toparse con el Obelisco. Sentirse en París por la magnífica Alvear o perderse en una librería de la icónica Corrientes. ¡A vivir la capital de Argentina!
Definitivamente, para vivir de verdad una ciudad -o cualquier destino- hay que caminar. Andar por sus calles te meterá entre la gente, te hará sentir uno más y, además de valorar y disfrutar todo lo que observes, te ayudará a entender la idiosincrasia del lugar.
Para vivir a pleno Buenos Aires, te recomendamos salir y pasear por algunas de sus grandes arterias. Elegancia, locura, tango, pasión y nostalgia son sólo algunas de las tantas características de la capital argentina. Soltá la rienda de tu calzado y salí a andar.
Avenida de Mayo: un pedazo de España
La primera avenida de Buenos Aires y también de Sudamérica. La conexión entre la Casa Rosada y el Congreso. Durante los últimos años del siglo XIX y en buena parte del siglo XX fue punto de reunión de la colectividad española. Por eso, muchos la llaman la Gran Vía de Argentina.
Recorrer la Avenida de Mayo es un viaje en el tiempo. Podés tomar el metro -los porteños lo llaman subte- más antiguo de la ciudad, tomar un clásico cortado en el Café Tortoni -también el más longevo de la city-, perderte en el pasaje Roverano, disfrutar de una zarzuela en el Teatro Avenida o impresionarte con la arquitectura del palacio Barolo. Tradición de principio a fin.
Avenida Corrientes: Obelisco, teatros y librerías
La calle que nunca duerme. “Siempre vas a encontrar algo abierto”, aseguran los porteños. En Corrientes es imposible aburrirse. Es la meca de las obras de teatro de revista, la cuna del emblemático Luna Park y el hogar de las múltiples librerías para detener el tiempo un momento y bucear entre letras y fantasías urbanas. Además, por las noches se hace peatonal, lo cual le da un toque más de atractivo.
¿Un must? Comer pizza en Güerrín, Los Inmortales, Las Cuartetas o la que fuere, ¡nadie puede pasar por Corrientes sin visitar las pizzerías!
Avenida 9 de julio: la más ancha del mundo
Históricamente, se la conoce como la avenida más ancha del mundo. Es una gran conexión entre el norte y el sur de la ciudad. Su punto más famoso es la intersección con Corrientes, rincón que alberga el Obelisco. Aquí se realizan todo tipo de manifestaciones, tanto de fiestas, como de protestas. Quedará para siempre guardada la imagen del océano de gente festejando la obtención del Mundial de Qatar 2022.
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Avenida Alvear: glamour y elegancia estilo París
Muchos la catalogaron como una de las avenidas más glamorosas del mundo. El plan perfecto puede ser hospedarse en el Alvear Palace Hotel, símbolo de la Belle Époque, salir hasta plaza Francia, darse una vuelta por el Cementerio de la Recoleta y luego retomar la avenida en sentido contrario para pasar por el Palacio Pereda (hoy, residencia del Embajador de Brasil), el Palacio Ortiz Basualdo (actualmente, la Embajada de Francia), la mansión de Concepción Unzué de Casares (sede del Jockey Club), el Palacio Álzaga Unzué (actual Four Seasons Hotel) y el palacio Duhau (Park Hyatt Hotel). Todo un retrato de la aristocracia del siglo XIX y principios del XX.
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Avenida del Libertador: majestuosa e imperial
Desde su inicio en plaza San Martín hasta la avenida General Paz es una arteria imponente, que refleja el poderío económico de la zona norte de Buenos Aires. Es también la vía que te lleva a los Bosques de Palermo -principal pulmón de la ciudad-, al Jardín Japonés y al Ecoparque, entre otros sitios de interés. Un verdadero clásico es juntarse con amigos y pasar un día soleado por el Rosedal y los demás espacios verdes al costado de la avenida.