Guía sobre astroturismo en Argentina para ver las estrellas como nunca
En esta nota, consejos para fotografiarlas e información sobre cuándo y dónde admirarlas en su estado más puro.
Silencio implacable, ojos emocionados y una maravillosa película proyectada sobre el manto oscuro de la noche. ¿Los protagonistas del éxito de taquilla? Las estrellas y sus constelaciones, formando figuras que danzan entre los cielos más despejados del mundo. Si te latió fuerte el corazón de solo pensarlo, imaginate vivirlo en primera persona.
¿Qué es el astroturismo? Una rama dedicada a la astronomía y al disfrute de la observación nocturna para expertos o curiosos del tema. Ya sabemos que la patria celeste y blanca conmueve a viajeros gastronómicos, a los inquietos en busca de adrenalina, a quienes se pierden en la naturaleza y respiran sus paisajes. El abanico de posibilidades es inagotable y los aficionados de la contemplación astronómica también encuentran su lugar en el itinerario albiceleste a través de la ruta de las estrellas. Porque el país sudamericano regala un firmamento que brilla en los lugares más fascinantes del territorio y descubrirlos es una aventura única trazada milimétricamente.
Con el enorme avance de la urbanización y la contaminación lumínica, cada vez es más difícil levantar la vista y dejarse sorprender. En Argentina esta magia sigue sucediendo y acá te contamos dónde:
¿Dónde ver los cielos más estrellados del país?
1. Parque Nacional El Leoncito, San Juan
Cielos impolutos y un espectáculo que se puede ver en primera fila cuando el sol se esconde en el horizonte. La capital nacional del turismo astronómico deslumbra con 360 días del año a puro show de astros.
En el departamento de Calingasta, el Parque Nacional El Leoncito - además de brindar opciones de trekking, cascadas y senderos - se presenta como uno de los escenarios predilectos para el astroturismo. El Complejo Astronómico El Leoncito recibe a miles de turistas locales e internacionales ansiosos por embarcarse en la travesía estelar, preparados para vivenciar un encuentro único con el universo. Sus 2552 metros sobre el nivel del mar facilitan la tarea de acortar la distancia entre la Tierra y la atmósfera para presenciar la función. Esta famosa coordenada es una de las más importantes del país para la práctica y además cuenta con el telescopio de mayor diámetro de Argentina.
Por su parte, el Observatorio Félix Aguilar (Cesco) también destaca en la región y se presta como un imperdible de San Juan tanto para la observación como para fotografiar las panorámicas sensacionales que lo rodean.
2. Malargüe, Mendoza
La tierra de los vinos también es tierra de estrellas y rayos cósmicos. No te mentimos: los rayos cósmicos existen. Así como leés, estas partículas subatómicas provienen del espacio viajando a velocidades cercanas a la luz y están repletas de energía, bombardeando constantemente la Tierra y produciendo un efecto llamado lluvia cósmica. Un misterio encerrado en la provincia mendocina donde participan 500 investigadores de 90 instituciones en 16 países (muchos ellos del CONICET). De dónde vienen las partículas y cómo se propagan todavía es una incógnita. Así que, con semejante mística alrededor, no es casualidad que detectar estos rayos sea casi imposible. La fascinación queda en la teoría pero la energía que se siente en el Observatorio Pierre Auger Sur definitivamente se vive en la práctica.
Imaginate que si se eligió Malargüe como sede para esta importante misión astrofísica, significa que su cielo es diáfano para la ceremonia a oscuras. Además de rayos cósmicos, las estrellas hipnotizan y se puede penetrar en el infinito negro en un abrir y cerrar de ojos.
3. Parque Astronómico de La Punta, San Luis
El campus de la Universidad de La Punta, en San Luis, aloja un espacio destinado a la divulgación científica y el aprendizaje de los astros: El Parque Astronómico de La Punta. La premisa de firmamentos despejados se mantiene y se cumple con creces.
Las alternativas para conocer el imperdible puntano son muchas: un Planetario, el Solar de las Miradas, un espacio temático con réplicas de instrumentos pre-telescópicos, el muro “Del Big Bang a las Galaxias”, donde se muestra de forma sencilla y resumida los primeros minutos de la creación del universo, y el Observatorio Buenaventura Suárez, perfecto para que los usuarios se deleiten.
4. Parque Provincial Salto Encantado, Misiones
Una cascada de agua de 64 metros, entorno selvático propio de Misiones y una experiencia cargada de historia. El Parque Provincial Salto Encantado contempla 13.227 hectáreas repletas de verde y listas para ser exploradas. Durante el día el avistaje de fauna y flora local es moneda corriente, pero por la noche también despliega alternativas astronómicas, esta vez de la mano de un guía de la nación Mbya Guaraní (una rama del pueblo guaraní) que explica la mirada nativa sobre la cosmovisión y las leyendas que recorren la región.
Sonidos fluviales de fondo y la luz de las estrellas transforman el entorno en un marco ideal para conectarse con la naturaleza en su estado más puro. El aire limpio del cielo obsequia un sinfín de luces pintadas entre mitos de los pueblos originarios de Argentina.
5. Capilla del Monte, Córdoba
Una ciudad ubicada a los pies del Cerro Uritorco, a 1979 metros sobre el nivel del mar. La famosa elevación cordobesa es conocida por los enigmas extraterrestres y energéticos que esconde, así que el vínculo con el cosmos reflejado en lo alto es directo. De hecho, Capilla del Monte alberga el primer alojamiento argentino con cielo certificado para astroturismo por la Fundación Internacional Starlight, una entidad que protege los firmamentos nocturnos, la difusión de la astronomía y el desarrollo económico sostenible local a través de este estilo de turismo. Visto bueno enorme para ver la noche cordobesa desde otro punto de vista y sumergirse en una intensa oscuridad solo guiada por las luces tintineantes de arriba. El turismo de estrellas en su máxima expresión.
6. Observatorio Ampimpa, Tucumán
El norte dice presente en la ruta de las estrellas. Todos los destinos que conforman el NOA regalan una fiesta lumínica entre sombras, pero la localidad de Ampimpa - a 2500 metros sobre el nivel del mar - es hogar de uno de los observatorios más educativos del país. El 80% de las tareas del Observatorio Ampimpa están destinadas a enseñar sobre el sistema solar.
Un telescopio increíble permite observar la vía láctea muy de cerca, reflejándose en una pantalla blanca y habilitando una conexión trascendental. Alrededor, montañas y un paisaje alucinante para terminar de redondear la experiencia.
7.Planetario Municipal “Janaxpacha Huasi” en Aconquija, Catamarca
Janaxpacha Huasi significa “casa del cielo” en quechua. Y esa carta de presentación alcanza para comprender que el imperdible de Catamarca promete (y mucho). Entre valles verdes y montañas, el planetario se eleva a 2000 metros y hace posible la percepción del mundo entre puntos luminosos distribuidos en perfecta armonía. La estructura cuenta con dos pisos, el primero con butacas para disfrutar de una proyección del cielo, y el segundo con telescopios para tomar las riendas de la experiencia y asomarse entre la inmensidad que nos rodea.
8. Salinas del Gualicho, Río Negro
La Patagonia es testigo de un oasis imponente que se viste de gala para recibir a turistas de distintas partes del globo. El atractivo es evidente: interminable blanco y espejos de agua que reflejan el firmamento celeste a la perfección. Y, si bien su color albino proveniente de la sal es el más característico, cuando cae el sol los naranjas van tiñendo el paisaje para, lentamente, dar lugar al profundo negro de la noche. Ese que da una exhibición única donde las estrellas son protagonistas.
Bonus track
Campo del Cielo, Chaco
¿Sabías que hace 4500 años cayó una lluvia de meteoritos impresionante en Chaco? La provincia argentina vivió el fenómeno histórico que quedó registrado en sus suelos y cultura. Esta vez, el astroturismo se refleja en los cráteres ocasionados por el impacto, que se pueden ver al día de hoy (y le generan piel de gallina hasta al más escéptico). La joya de la Reserva Natural y Cultural Pigüen N'onaxá es el meteorito El Chaco, considerado el tercero de mayor masa que se conoce en todo el mundo.
Planetario Galileo Galilei, Buenos Aires
Esta vez es el turno de la ciudad de Buenos Aires que, si bien es la capital de Argentina y lejos está de tener un cielo diáfano, es imposible que no entre en la conversación. Porque el paseo por sus los seductores rincones porteños puede combinarse con la contemplación de estrellas y el aprendizaje profundo sobre el cosmos. Construido en la década de 1960, está ubicado en el barrio de Palermo y contiene salas de proyección, exposiciones, un museo, exhibiciones audiovisuales con tecnología 4D y robótica y hasta simuladores. El recreo perfecto para descansar del turismo de la gran urbe.
¿Cuál es la mejor época para el astroturismo?
La vía láctea y sus centelleantes amigos pueden divisarse durante todo el año en cielos libres de contaminación lumínica. Así que cualquier estación del año cumple con la premisa: lo más importante es dónde, no cuándo. Sin embargo, el invierno argentino (de junio a septiembre) es un buen aliado tanto para la fotografía nocturna - las temperaturas altas hacen que la cámara se caliente demasiado - como para la observación de las diversas constelaciones. Obviamente la única contra es el frío clásico de la época, así que la recomendación es usar varias capas de ropa bien abrigada. Si el periplo por territorio nacional se planifica para la época de calor, tampoco decepcionará.
Un consejo: si la meta es mirar la vía láctea, entonces la travesía debería organizarse aquellos días en donde la luna no brille tanto - ¡su luz es muy fuerte y acapara toda la atención! -.
Consejos para capturar el cielo con cámara en mano
No te mentiremos: el equipo es un factor importante a la hora de fotografiar la noche. Así que siempre que exista una buena cámara y trípode (súper clave), todo saldrá de maravillas. La condición sine qua non que no puede fallar nunca: batería cargada y varias extras de repuesto. Ahora bien, anotá estos consejos para llevarte un registro del cielo estrellado en postales inolvidables:
- ¡Usá el enfoque manual! El automático no sirve para estos casos porque está configurado de una forma que no permite captar bien la noche.
- El ISO hay que mantenerlo bajo para que no se genere tanto ruido, el diafragma bien abierto y la velocidad de obturación aproximadamente en 15 segundos.
- Cuanta más oscuridad te rodee, mejor, ¡de esta forma la cámara puede absorber la luz del cielo!
- Hacé fotos de prueba primero, así sabés qué tenés que ir ajustando.
- Buscá referencias de inspiración previas: páginas como Pinterest funcionan perfecto para este cometido. ¿El objetivo? Empaparse de creatividad para saber a qué prestar atención en campo abierto.
- Dato interesante: si planeás quedarte largo rato hasta conseguir la foto que querés, no viene mal pensar en una silla para descansar las piernas de a ratos.
- La edición lo es todo: hacete amigo de programas como Photoshop y Lightroom para ir modificando la foto según lo que quieras lograr en la post producción.
- Más allá de usarla para iluminar el camino, una linterna puede ser un objeto interesante para jugar con sombras, luces y focos en cada toma.
- ¡Tené mucha paciencia!